
La dinámica del ransomware cambió: aunque los ataques siguen siendo frecuentes, muchas organizaciones ya no ceden ante las exigencias económicas de los atacantes. Esta resistencia —reflejada en diversos reportes recientes— abre una ventana estratégica para los resellers: pasar de vender productos a ofrecer resiliencia y servicios de continuidad que realmente protejan el negocio del cliente.
El panorama 2024–2025 muestra señales claras de que las víctimas están pagando menos y, en algunos casos, recuperando datos sin negociar con atacantes. Informes recientes de la industria indican una reducción en los pagos y un cambio hacia estrategias de recuperación y defensa. Por ejemplo, Veeam reporta que un porcentaje significativo de organizaciones optó por no pagar rescates, y que una fracción importante de ese grupo logró recuperar datos gracias a prácticas robustas de respaldo y recuperación.
Además, la presión internacional y las acciones coordinadas de fuerzas del orden están impactando en la economía del ransomware: según el medio The Guardian y análisis de mercado, los pagos globales cayeron de forma notable en 2024, pese a que las amenazas continuaron en aumento. Esto reduce el incentivo económico de los atacantes y pone el foco en la capacidad de recuperación de las víctimas.
El Foro Económico Mundial y estudios de marcas como IBM y Fortinet subrayan que la ciberseguridad -y en particular, la capacidad de recuperación frente al ransomware- es hoy una prioridad estratégica para gobiernos y empresas. La falta de integración entre sistemas, la fragmentación y la ausencia de procesos probados de recuperación siguen siendo debilidades críticas.
¿Por qué es esto importante para los resellers de LATAM y el Caribe?
¿Qué pueden ofrecer los resellers?
A continuación, un esquema accionable que recomendamos para ayudar a los canales de la región a capitalizar esta tendencia:
1) Evaluación rápida de resiliencia (producto mínimo viable)
Restauración, MFA en accesos administrativos.
2) Paquete ‘Ransomware-ready’
3) Demo + prueba de recuperación
4) Formación y playbooks para clientes finales
5) Comunicación de valor con cifras
Riesgos y cómo mitigarlos
Casos y señales a vigilar (qué vender primero)
La caída en la disposición a pagar rescates -junto con la capacidad creciente de las organizaciones para recuperarse sin financiar a los atacantes- no es una casualidad: es el resultado de mejores prácticas, cooperación internacional y mejores estrategias de recuperación.
Para los resellers de Latinoamérica y el Caribe, esto representa una oportunidad estratégica: vender resiliencia = vender continuidad del negocio.
Si los canales se posicionan ahora como arquitectos de continuidad (no solo como proveedores de licencias), ganarán clientes más leales, contratos recurrentes y una propuesta de valor que durará. En definitiva, la venta más rentable no será la que prometa bloquear una amenaza, sino la que garantice volver a operar cuando todo falle.
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