
Durante años se habló de transformación digital, inteligencia artificial y ciberseguridad como los grandes ejes del futuro tecnológico. Pero una nueva fuerza silenciosa está tomando protagonismo: la interoperabilidad.
El principio es simple y poderoso: los datos solo se entregan una vez (‘once-only’), y los sistemas públicos y privados los reutilizan sin volver a pedirlos. Y es que “todo es interoperable”, según destacó Juan Luis Núñez, consultor internacional en telecomunicaciones y tecnologías, además de líder del área de asuntos públicos en País Digital, quien fue uno de los ponentes del evento de Intcomex en Chile recientemente, Intcomexpo 2025.
“Los sistemas, los servicios públicos, los trámites, los hospitales, los consultorios, deberían conectar entre sí para que la información fluya sin barreras”, agrega Núñez, quien además destaca a Estonia como el país pionero en la interoperabilidad. Justamente, plataforma X-Road, desarrollada en dicho país, conecta más de 900 sistemas públicos y privados, y permite que los ciudadanos realicen el 99% de sus trámites en línea sin repetir información. Según el portal e-Estonia, esto ahorra al país alrededor del 2% de su PIB anual en eficiencia administrativa.
El dato que hace ruido: interoperar o estancarse
De acuerdo con el World Economic Forum (WEF), más del 80% de las organizaciones a nivel global reconoce que la falta de interoperabilidad entre sistemas es uno de los mayores frenos a su transformación digital. En palabras de IBM, “los datos aislados son el enemigo invisible de la productividad”: cerca del 68% de las empresas pierde valor al no poder conectar sus sistemas ni aprovechar sus propios datos entre áreas.
En América Latina, según Fortinet, esta desconexión tecnológica también genera vulnerabilidades de ciberseguridad: los entornos fragmentados aumentan en 35% el riesgo de incidentes.
Cuando los sistemas no se hablan, el negocio se apaga
Cada sistema que no se comunica con otro implica datos duplicados, errores humanos, procesos lentos y altos costos operativos. Un informe de Veeam (2024 Data Protection Trends) estima que las empresas pierden USD 1,3 millones anuales promedio por ineficiencias en la gestión y sincronización de datos. Lo más preocupante es que muchas organizaciones creen que ‘ya digitalizaron’ solo por tener plataformas en la nube o sistemas de gestión. Pero digitalizar sin interoperar es como tener una autopista sin puentes: los autos están listos, pero nadie llega a destino.
Aquí es donde los resellers y partners tecnológicos de América Latina y el Caribe pueden jugar un rol decisivo. Los gobiernos, hospitales, bancos, universidades y pymes de la región necesitan urgentemente soluciones que hablen entre sí, que integren datos, protejan la información y faciliten la colaboración entre plataformas. Implementar interoperabilidad no es solo conectar APIs: implica construir ecosistemas.
Quienes hoy ofrezcan soluciones de integración, middleware, ciberseguridad y gestión inteligente de datos, estarán liderando la próxima ola de transformación digital en la región.
Como señala The Guardian, “la interoperabilidad no es una opción técnica, sino una obligación moral en un mundo que exige servicios públicos más simples, seguros y humanos”.
No basta con decir “vamos a digitalizar”, apunta Juan Luis Núñez. Se requiere que los sistemas realmente hablen entre sí, que el hospital X pueda mostrar al hospital Y lo que se hizo, que el ciudadano no tenga que repetir datos, que la información fluya. La motivación no es tecnológica sola — es que la gente tenga mejores servicios, menos trámites, menos duplicaciones, mejor experiencia ciudadana.
Lo que hace falta, también resalta Núñez, es una convicción política y una decisión de liderazgo para que esos cambios ocurran y realmente impacten a la gente. En concreto, menciona cómo en el sector salud “no hay interoperabilidad entre los hospitales, entre los consultorios”, y destaca el principio de ‘only once’ como ejemplo de lo que se podría lograr: entrar al Estado, entregar un antecedente una sola vez, y que ya no te lo pidan más en otras oficinas. Esa carencia, asegura, es una de las principales deudas que tiene el país en términos de gobierno digital y economía digital.
Si eres reseller o partner tecnológico, este es el momento de mirar más allá del hardware y del software: el verdadero valor hoy está en la conexión entre ellos.
Ofrecer soluciones que habiliten interoperabilidad, integración, datos compartidos, seguridad y cumplimiento no solo responde a una tendencia: te posiciona como arquitecto del futuro digital de la región.
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